¡Hola! Soy Ana y nací allá por el 1983. ¿Qué os puedo contar aparte de que me encanta el color fucsia? Estudié Arquitectura, hice un Máster en Publicidad, Marketing, y Diseño gráfico, y después me puse a trabajar de lo que pude, como todo hijo de vecino. Me encanta leer, ver series y películas y alcanzar sueños.

Debajo de todo eso, hay un alter ego, Lady Fucsia. La muy perra me ha obligado a escribir un libro, a vivir en la red y a compartir con el mundo sus locuras, sus neurosis, y sus frikismos, que son varios. Los más importantes: Todo lo que es fucsia, viajar, el cine, y leer. Mi sagrada lectura…

“¡¿Por qué has escrito un libro, Ana?! ¡¿Por qué?!”, grita la parte racional de mi cerebro. Lo lamento tanto… ¡pero es que no he podido evitarlo! Y la culpa la tiene la escritora Elisabet Benavent.

He devorado cien mil libros del mismo género, y los amo todos, pero la primera vez que la leí a ella, algo dentro de mí despertó. Visto así, cualquiera diría que me enamoré de ella. Casi. Pero para mí, marcó un antes y un después. Fue descubrir que no es lo mismo vivir, que estar vivo. Y a partir de entonces, muchas otras novelas me gustan, otras simplemente me entretienen, pero las suyas, me enamoran. ¿Por qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿En qué jodido párrafo lo consigue?, ¿Y por qué dura tan poco un libro suyo en las manos? A los dos días vuelves a estar desesperado sabiendo que no volverá a sacar nada en mínimo seis meses.

Mi propio cerebro tuvo que inventarse unos personajes que suplieran ese mono, esa espera, y aquí están.  Lo empecé para echarme unas risas, y se convirtió en un monstruo con vida propia. Es mi humilde aportación al mundo de las letras, y la gente que se lo ha leído y le ha gustado, me ha animado a lanzarlo al espacio sideral. Yo me quedo con que ha sido una experiencia extraordinaria, y por suerte vivimos en una era en la que si quieres, puedes tener tu libro impreso y encuadernado donde has volcado tu alma haciéndote ojitos desde la estantería de tu salón junto a las joyas de la corona de la literatura,  y puedo decir que eso resulta embriagador.

Tenía una web donde contaba las experiencias y consejos de mis viajes locos con mi costillo, pero voy a aunarlo con este e iré contando mis cosillas. También comento en blogs de películas, sus frases, sus efectos, sus planos, mi enloquecedora pasión por el séptimo arte es para psicoanalizarla en otro momento… pero a partir de ahora, también lo haré desde aquí.

Sois todos más que bienvenidos.